viernes, 19 de agosto de 2011

¿Qué significa entrar a la Era de Acuario?

La Era de Acuario como evento astronómico

¿Cuál es el significado real del concepto de Entrar a la Era de Acuario? Ésta es una muy buena pregunta, y tiene que ver con tantas cosas que difícilmente se pueda encontrar una respuesta que cubra todos los aspectos de la cuestión. Es posible escribir varios tomos sobre el tema, pero hay algunos hechos notorios que vale la pena conocer... Entrar a la Era de Acuario  tiene en principio un significado astronómico, y se refiere a que el eje de la Tierra se inclinará hacia la constelación de Acuario en los próximos 2,000 años. Una Era astrológica se define por el tiempo que tarda el eje de la Tierra en recorrer una constelación. Y es que la Tierra, además de girar sobre su propio eje y trasladarse alrededor del Sol, tiene un movimiento similar al de un trompo. Este movimiento, conocido como precesión de los equinoccios, hace que el eje de la Tierra se bambolee y recorra paulatinamente las constelaciones en un período de aproximadamente 25,000 años. Esto se conoce como El Gran Año.

     El Gran Año se puede dividir en grandes meses, que, de hecho, son lo que llamamos Eras. La Tierra tarda alrededor de 2,000 años en recorrer cada una. Debido al tamaño desigual de las constelaciones, algunas Eras pueden ser más largas que otras. Este es el caso de la presente, que es la Era de Piscis. Esto quiere decir que, desde hace aproximadamente 2,000 años, el eje de la Tierra está inclinado hacia la constelación de Piscis, recorriendo lentamente cada una de sus estrellas. Pero, debido a que es una constelación extensa, el tiempo de recorrido es más prolongado también. Para que el eje de la Tierra finalice su recorrido por la constelación de Piscis y se incline hacia la constelación de Acuario falta todavía un siglo y medio. Astronómicamente hablando, la transición exacta hacia la Era de Acuario sucederá alrededor del año 2150.




Transiciones lentas en períodos prolongados

     Sin embargo, como se trata de períodos de tiempo muy prolongados, el cambio en el plano humano no es tan súbito de una Era a otra. Un período de transición entre Eras generalmente lleva varios siglos. Es exactamente lo que vivimos en el siglo XXI, en el cual experimentamos una mezcla de elementos de la Era de Piscis, que tienden a desvanecerse, y algunas tendencias incipientes de la Era de Acuario. La Era de Piscis se caracterizó por el surgimiento del Cristianismo, así como por el desarrollo de las ciencias exactas. Las manifestaciones de la Era de Acuario que tenemos actualmente son numerosas y tienen que ver con el desarrollo de la tecnología, el internet y las redes sociales. 

     Debido a que el final de una Era y el inicio de otra son períodos prolongados, existe mucha discrepancia acerca de cuándo empieza realmente la Era de Acuario. Diversos investigadores proponen fechas diferentes, todas con alguna justificación válida de base. En realidad, no hay un momento de inicio, sino que hay muchos, marcados por diferentes eventos a lo largo de varios siglos. A nivel histórico, quizás el momento más antiguo en relación con el inicio de la Era de Acuario es el descubrimiento de Urano, en 1781. Primeramente, el darse cuenta de que hay un universo más allá de lo visible rompe esquemas establecidos por siglos, y muchos de toda la historia de la humanidad. Súbitamente, se abre la posibilidad de trascender viejos puntos de referencia que durante mucho tiempo aprisionaron la mente humana, preparada en potencia para mucho más que explicaciones religiosas o místicas del mundo. Con Urano en escena, se impulsó el desarrollo de la ciencia y la tecnología.


Revoluciones sociales: paradigma de la transición Piscis/Acuario

     Éste no ha cesado a la fecha, pero se ha dado a la par que muchos cambios sociales, algunos positivos, y otros, desgarradores. A finales del siglo XVIII, la sociedad estaba madura para tener un cambio de mentalidad, que no podía ser ofrecido por los esquemas rígidos de las monarquías que rigieron por siglos a la humanidad. El enfrentamiento entre esta madurez intelectual y moldes políticos obsoletos produjo sangrientos choques que fueron las revoluciones de esa época. En los círculos astrológicos se ha resaltado mucho el papel de la revolución francesa y la independencia norteamericana, así como la revolución industrial, en la formación de los nuevos puntos de referencia en la Era de Acuario. Las revoluciones continúan en la actualidad y parecen formar parte de una tendencia continua de renovación social y no algo pasajero. Por supuesto que las ha habido desde siempre, pero el modelo que se impone ahora suele seguir el mismo patrón de las de siglo XVIII en su modalidad de una libertad cada vez mayor para el individuo.

      Es en esta época en la cual surge también el capitalismo, sistema económico que ha marcado el desarrollo de la humanidad en los últimos siglos. La libre empresa es tan acuariana como el ideal de Libertad, Igualdad, y Fraternidad. El socialismo, que fue un intento de frenar los excesos económicos del capitalismo que se desarrollaba vorazmente, utilizó los esquemas conocidos de la Era de Piscis: un control rígido sobre la población con un barniz de justicia social. Si la Era de Piscis había comenzado a desvanecerse, es obvio que la tendencia dominante es la acuariana. Por lo tanto, el socialismo estaba destinado a colapsar, no ideológicamente pero sí al justificar su existencia confrontado a una tendencia más dominante. En la Era de Acuario, regirá la libre empresa, aunque quizás no perdure en su forma actual.


Resolver a Piscis para evolucionar hacia Acuario

     Pero lo que parece predominar como elemento más importante y esencial en el inicio de la Era de Acuario es el concepto de globalización, fomentado increíblemente por el internet. Las redes sociales son por el momento uno de los fenómenos acuarianos más interesantes, ya que es una forma de socializar basada en la tecnología. En el futuro, vendrán sin duda otras maneras que no podemos imaginar ahora en detalle, pero probabemente tengan como base la misma combinación: tecnología y libertad. 

     Entrar a la Era de Acuario implica pues, como ser humano, integrarse al desarrollo de estos fenómenos y su impacto en la dirección que tomará la sociedad. El individuo cobra un papelmcaada vez más importante, y de ahí se corre el riesgo de continuar con un patrón evolutivo violento, ya que el desarrollo de la libertad va más acelerado que las formas de gobierno, socavadas por una corrupción provocada tanto por los excesos del capitalismo como por la manipulación ideológica de la Era de Piscis, misma que no hemos terminado. Nos toca abrir la puerta de la Era de Acuario a futuras generaciones, y la mente del público está orientada hacia las expectativas del porvenir, pero a menudo se nos olvida que tenemos también que resolver lo todavía no resuelto en la Era que finaliza.

     Piscis representa la ayuda necesaria para la humanidad que sufre y padece la desigualdad en la distribución de la riqueza y el poder. Pero Piscis también representa los excesos ideológicos de la religión, pues antepone la experiencia mística a la realidad material. Tanto el control histórico de la Iglesia sobre gran parte del planeta como mucho del terrorismo actual son fenómenos asociados a esta vertiente de la Era de Piscis. Pero también es la ayuda necesaria para curar a la naturaleza y a nuestros cuerpos del daño producido por tanta contaminación y de tratarlos como objetos de los cuales es lícito hacer usufructo. En realidad, muy poco de lo que hagamos en la vida tiene un sentido real a menos que cuidemos de nuestro entorno, y eso requiere de nosotros una unión como seres humanos. Si queremos entrar de lleno a la Era de Acuario, hay que terminar primero la de Piscis, fortaleciendo nuestros mecanismos de supervivencia.

      Nos tocó vivir precisamente en los siglos que dura esta transición entre dos Eras, un período violento, difícil, doloroso, pero también lleno de sorpresas, maravillas y creatividad. Somos parte de un proceso de transición, y a través de nuestras propias vidas es que este cambio se efectúa. Por ello, todo lo que hagamos para cuidar de nosotros y del planeta en nuestro propio campo de acción cuenta para el cambio de Era. Por ello, nuestras vidas individuales, anónimas o no, son importantes, nuestra participación personal en el cambio social es de peso. Y aunque mucha gente todavía parece ignorar el enorme poder que le confiere la Era de Acuario al individuo, la tendencia es a irlo fortalecerlo cada vez más. Entrar a la Era de Acuario significa asumirlo con responsabilidad tanto hacia uno mismo como hacia los demás y la naturaleza.

Carlos Duarte









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